Sin complejos
Borja Sémper es uno de los llamados a ser el relevo generacional de la clase política vasca y española, aunque él rechace este término. Un político del presente con gran proyección de futuro. Portavoz de los populares en el Parlamento Vasco, a pesar de su juventud -37 años- cuenta con una gran trayectoria a sus espaldas, no sólo política sino también vital como miembro de esa generación de políticos vascos marcada por el terror y –personalmente- por el asesinato de Gregorio Ordóñez en manos de ETA.

