El origen de las piedras del monumento megalítico de Stonehenge (Inglaterra) ha sido una cuestión debatida durante siglos, pero un nuevo estudio indica que la mayoría de las de mayor tamaño parecen compartir un origen común que estaría situado a 25 kilómetros, en West Woods, en el condado de Wiltshire.

El estudio publicado por Science Advances ha analizado la composición química de los grandes bloques de arenisca, llamados “sarsens”, que conforman el monumento, erigido entre finales del Neolítico y principios de la Edad del Bronce.

El equipo usó la geoquímica de datos para demostrar que 50 de las 52 grandes piedras del monumento comparten una química consistente, de lo que se puede inferir que tienen un origen común e identificaron el bosque de West Woods, como “la zona más probable”.

Los resultados también pueden ayudar a los científicos a identificar la ruta que los constructores del monumento habrían tomado para transportar las enormes rocas hasta Stonehenge. Las razones por las que eligieron ese lugar sigue siendo un misterio, aunque los investigadores sugieren que el tamaño y la calidad de las piedras y la facilidad con la que pudieron acceder a ellas, pueden haber influido en la decisión.

Redacción (Agencias)