Las personas mayores que pueden identificar olores a rosas, trementina, disolventes de pintura y limones, y han conservado sus sentidos de audición, visión y tacto, pueden tener la mitad del riesgo de desarrollar demencia que las personas con un marcado deterioro sensorial.

En un estudio realizado por la Universidad de California en San Francisco, los investigadores realizaron un seguimiento de cerca de 1.800 participantes de 70 años durante un período de hasta 10 años para ver si su funcionamiento sensorial se correlacionaba con el desarrollo de la demencia.

Entre aquellos cuyos niveles sensoriales se ubicaron en el rango medio, el 19% desarrollaron demencia. Esto se compara con 83 en el rango bueno (12%) y 104 (27%) en el rango pobre, según el estudio, que publica ‘Alzheimer’s & Dementia’, la revista de la Asociación de Alzhimer norteamericana.

Los autores reconocieron que un sentido del olfato o olfato agudo tiene una asociación más fuerte contra la demencia que el tacto, la audición o la visión. Así, los participantes cuyo olfato disminuyó en un 10% tuvieron una probabilidad 19% mayor de demencia, en comparación con un riesgo aumentado de 1 a 3% para las disminuciones correspondientes en la visión, la audición y el tacto.

Redacción (Agencias)