La forma en que las lechuzas utilizan el sonido para localizar a sus presas podría ser la clave para los coches del futuro, y sus dispositivos electrónicos de navegación direccional. Según un estudio realizado por un equipo de ingenieros de la Universidad Estatal de Pensilvania (Estados Unidos), publicado en la revista científica “Nature Communications“.

La lechuza común puede descubrir la dirección de la que proviene el sonido en un rango de entre uno y dos grados, una habilidad que usan para cazar, especialmente de noche cuando su vista no es tan buena. En cambio, los humanos no pueden ser tan precisos”, ha indicado el profesor asistente de Ciencias de la Ingeniería y Mecánica, Saptarshi Das.

También han explicado que la capacidad para localizar el sonido tiene que ver con la distancia que existe entre los oídos, que en las lechuzas es “bastante pequeña”, lo que les ayuda a que ambos oídos reciban el sonido simultáneamente. De este modo, si el sonido deja de escucharse del lado derecho, el oído derecho lo registra un poco antes que el izquierdo.

De cualquier modo, han explicado que tener solo la dirección no proporcionará la ubicación de la fuente de sonido, para lo que también se necesitaría saber la altura de la fuente de sonido, un estudio que incluirán en sus futuras investigaciones con el fin de replicar los súper sensores del reino animal.

Redacción (Agencias)