La investigación, realizada por el grupo de Etología Clínica Veterinaria del Departamento de Medicina y Cirugía Animal de la UCO se ha desarrollado sobre medio centenar de canes recogidos en el refugio municipal de Córdoba. El estudio ha probado que los perros que viven en perreras reducen su estrés y mejoran su conducta con 25 minutos diarios de ejercicio y contacto humano.

Según ha detallado la institución universitaria en un comunicado, los investigadores trabajaron con los animales en dos grupos y compararon las reacciones fisiológicas de los ejemplares a los que sacaban a pasear y con los que realizaban una serie de ejercicios -dándole órdenes y anotando su comportamiento-.

En pocos días, los resultados evidenciaban “un cambio importante” en la actitud de los animales, ya que los que salían a pasear y tenían contacto con personas mostraban niveles más bajos de cortisol (hormona relacionada con el estrés) en su saliva y mejoraron su puntuación en el test de comportamiento que se realizaba previo a su adopción.

Redacción (Agencias)