Un estudio relaciona los hábitos de sueño durante la madurez con una mayor permanencia en el mercado laboral y pone el foco en la importancia de descansar correctamente.
Dormir bien no solo sirve para levantarse con más energía. Según un nuevo estudio, los hábitos de sueño durante la mediana edad también podrían estar relacionados con una mayor esperanza de vida laboral.
La investigación pone especialmente el foco en las personas a partir de los 50 años. Los resultados apuntan a que tener un sueño muy interrumpido o dormir nueve horas o más cada noche se asocia con una menor participación posterior en el mercado laboral. En concreto, esa reducción rondaría los nueve meses.
El descanso, un aliado también en el trabajo
La relación entre sueño y salud ya lleva tiempo despertando el interés de los investigadores. Dormir poco o tener un descanso de mala calidad se ha relacionado con diferentes problemas de salud y con un peor funcionamiento durante el día. Otros trabajos recientes también han encontrado una asociación entre la cantidad de sueño y la esperanza de vida, aunque este tipo de estudios no demuestra por sí solo que dormir más o menos sea la causa directa.
En este nuevo análisis, la clave está en los patrones de sueño mantenidos durante la mediana edad y su posible relación con la trayectoria laboral posterior.
Eso sí, hay un detalle importante: dormir nueve horas o más no significa necesariamente que descansar mucho sea perjudicial. La calidad del sueño, las interrupciones durante la noche y las circunstancias personales también importan. Por eso, los resultados deben interpretarse como una asociación y no como una relación causa-efecto.
En cualquier caso, el mensaje vuelve a poner sobre la mesa algo tan sencillo como importante: cuidar el descanso a partir de los 50 años puede ser otro de los hábitos que ayudan a mantener una vida activa durante más tiempo.
Redacción (Agencias).




