Las altas temperaturas aumentan el riesgo de intoxicaciones alimentarias, por lo que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan) recomiendan extremar las precauciones con los alimentos durante el verano.
Dentro de la campaña Safe2Eat, ambos organismos recuerdan que una correcta manipulación y conservación de los alimentos ayuda a evitar la proliferación de microorganismos y reduce el desperdicio alimentario.
Claves para una alimentación segura en verano
Entre las principales recomendaciones destacan:
- Mantener una buena higiene: lavarse las manos antes de cocinar, limpiar frutas y verduras y mantener limpias las superficies de cocina.
- Cocinar bien los alimentos: especialmente los productos de origen animal, que deben alcanzar al menos 70 ºC durante dos minutos.
- Conservar correctamente los alimentos: mantener los productos perecederos refrigerados a un máximo de 5 ºC y evitar romper la cadena de frío.
- Evitar la contaminación cruzada: separar alimentos crudos y cocinados y utilizar utensilios diferentes para su preparación.
- Descongelar de forma segura: hacerlo siempre en el frigorífico y nunca a temperatura ambiente.
En el caso del pescado crudo, recomiendan congelarlo durante al menos cinco días para prevenir el riesgo de anisakis.
Más seguridad y menos desperdicio alimentario
La EFSA y Aesan también recuerdan la importancia de planificar las compras, revisar los alimentos disponibles en casa y conocer las fechas de caducidad y consumo preferente para evitar tirar comida innecesariamente.
Además, insisten en utilizar siempre agua potable para preparar alimentos y evitar fuentes de agua no tratadas.
Con estas sencillas medidas, es posible disfrutar del verano reduciendo el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos y manteniendo una alimentación más segura.
Redacción




