Las praderas marinas y marismas costeras de España y Portugal almacenan cerca de 95 millones de toneladas de CO₂, según un estudio liderado por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). La investigación destaca que estos ecosistemas retienen una cantidad de carbono equivalente a aproximadamente una cuarta parte de las emisiones anuales conjuntas registradas por ambos países en 2022. El trabajo, publicado en la revista Marine Pollution Bulletin, subraya la importancia de proteger estos espacios naturales frente al cambio climático.

El estudio, coordinado por el Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB-CSIC) y promovido por el Grupo Español de Expertos en Ecosistemas de Carbono Azul (G3ECA), constituye el primer inventario conjunto sobre carbono azul realizado en la península ibérica y los territorios insulares españoles. Los investigadores analizaron casi 2.000 kilómetros cuadrados de ecosistemas costeros y comprobaron que estas áreas continúan capturando carbono a un ritmo constante. Los científicos advierten de que conservar y restaurar estos hábitats es clave para evitar que millones de toneladas de CO₂ regresen a la atmósfera.
Entre los ecosistemas más valiosos destaca la Posidonia oceanica, una planta marina capaz de almacenar carbono durante miles de años. El estudio también alerta de que la degradación sufrida en el último siglo ya habría liberado millones de toneladas de CO₂ y podría provocar nuevas emisiones si continúa el deterioro ambiental. Los expertos consideran urgente reforzar las medidas de protección para preservar uno de los mayores sumideros naturales de carbono del sur de Europa.
Redacción (Agencias).




