La magia volvió a encenderse este sábado en el Bizkaia Arena del BEC. Después de años de rumores, idas y venidas y muchísima expectación, Amaia Montero regresó oficialmente a La Oreja de Van Gogh en el arranque de la gira Tantas cosas que contar, con la que la banda celebra sus 30 años de carrera.
Y no fue un concierto cualquiera. Fue una noche marcada por la emoción desde el primer minuto. 15.000 fans totalmente entregados acompañaron a la cantante en uno de los regresos más mediáticos del pop español reciente. Nada más aparecer sobre el escenario, subida a una plataforma y vestida con un brillante mono rosa, el público estalló mientras sonaban los primeros acordes de 20 de enero.
Durante el show, Amaia habló sin filtros sobre los momentos más duros que ha vivido en los últimos años. “Pensé que nunca volvería a pisar un escenario. Bajé al mismísimo infierno”, confesó emocionada ante un pabellón completamente en silencio antes de romper en aplausos y gritos de apoyo.
La cantante reconoció haber atravesado una etapa muy complicada relacionada con su salud mental, aunque dejó claro que vuelve con fuerza: “Con mis cicatrices, después de luchar mucho, aquí estoy”. Unas palabras que se convirtieron automáticamente en uno de los momentos más impactantes de la noche.
El concierto repasó prácticamente toda la historia de la banda donostiarra con himnos como Rosas, La playa, París, Dulce locura, Cuídate o Puedes contar conmigo, canciones que sonaron como auténticos himnos generacionales entre un público mayoritariamente treintañero.
También hubo espacio para las sorpresas. Amaia interpretó El último vals, primer single de la etapa de Leire Martínez, además de La niña que llora en tus fiestas. Y uno de los momentos más especiales llegó junto a Xabi San Martín, cuando ambos cantaron Tan guapa terminando abrazados sobre el escenario.
La banda presentó además Todos estamos bailando la misma canción, el único tema nuevo del repertorio y estrenado el pasado Nochevieja en RTVE. Aunque la actuación dejó algún problema vocal puntual, el público respondió arropando en todo momento a la artista.
Con un montaje visual espectacular, más de 40 pantallas y una producción muy cuidada, La Oreja de Van Gogh confirmó que su regreso va mucho más allá de la nostalgia. La gira ya ha vendido más de 400.000 entradas y muchas fechas han colgado el cartel de ‘sold out’, incluida esta primera cita en Bilbao.
Tras este arranque por todo lo alto, el tour continuará en Madrid a finales de mayo con tres conciertos en el Movistar Arena antes de recorrer una veintena de ciudades hasta diciembre.
Redacción (Agencias).
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