52 años del hombre en la Luna

El 20 de julio de 1969 llegaba a la Luna la primera nave tripulada. Sus tripulantes y la misión pasarían a la historia.

«Un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad». La madrugada del 21 de julio de 1969 el astronauta Neil Armstrong pronunciaba estas palabras al pisar la Luna. Se convertía en la primera persona en caminar sobre la superficie lunar.

El mundo entero presenció, a través de la televisión, como los astronautas Neil Armstrong, Edwin Aldrin y Michael Collins hacían historia. Eran los pasajeros de la nave Apolo XI, la primera nave tripulada en el satélite de la Tierra. Aterrizaban el 20 de julio y, solo unas horas después, tanto Armstrong como Aldrin tenían el privilegio de caminar sobre la Luna.

En ese momento, Armstrong pronunciaba la famosa frase, que se ha convertido en una de las más míticas. Aldrin, por su parte, resumía lo que veían sus ojos diciendo «Magnífica desolación».

Además de tomar muestras de los materiales del satélite, los astronautas colocaron en su superficie una bandera de Estados Unidos. Además, dejaron una placa para la posteridad. En ella se podía leer «Aquí los hombres del planeta Tierra han puesto el pie sobre la Luna por primera vez. Julio de 1969. Hemos venido en paz en nombre de toda la humanidad».

El papel de España en la llegada del hombre a la Luna

Esta misión espacial era fundamental para los Estados Unidos. La llegada del Apolo XI a la Luna suponía su victoria sobre la URSS, con la que estaba librando la carrera espacial desde 1957.

Pero no todo el trabajo lo hizo la NASA. Y es que, para asegurarse de no perder la conexión con los astronautas en ningún momento, habían colocado antenas gigantescas en tres puntos del mundo. Uno de ellos, fue el pueblo madrileño Robledo de Chavela. Las otras dos antenas estaban en Goldstone (California) y en Honeysuckle (Australia).

Pero en el momento crucial, era la antena española la que tenía cobertura con la Luna. Gracias a eso, el grupo de españoles que trabajaba para la NASA pudo tener un papel fundamental.

«Aquí Base Tranquilidad el águila ha alunizado»

Cuando el Apolo XI consiguió tomar tierra en la Luna (tras muchas maniobras arriesgadas, que podían suponer estrellarse o quedarse sin combustible), emitió un mensaje tranquilizado: «Aquí Base Tranquilidad el águila ha alunizado».

Y precisamente fue la antena de Robledo de Chavela la que consiguió la mejor cobertura en ese momento. Y, por tanto, fue la encargada de transmitir el mensaje a Houston. Pero no fue el famosísimo «Houston, tenemos un problema», sino uno mucho más optimista: el hombre había llegado a la Luna.

Redacción