Una nueva investigación de académicos galeses ha mostrado que las pupilas de un paciente pueden revelar si han sufrido una experiencia traumática en el pasado.

La investigación, dirigida por la doctora Aimee McKinnon de la Universidad de Cardiff y publicada en la revista ‘Biological Psychology’, buscó rastros de estos eventos traumáticos en los ojos de los pacientes que sufrían de TEPT midiendo la pupila del ojo.

La respuesta de las personas con TEPT fue diferente a la de otras personas, incluyendo a las personas que habían sido traumatizadas pero no tenían TEPT. Al principio, la pupila no mostraba la constricción aguda normal causada por los cambios en el nivel de luz, pero luego sus pupilas crecieron aún más a los estímulos emocionales que para los otros participantes.

Otro resultado inesperado fue que los alumnos de los pacientes con TEPT no solo mostraron una respuesta exagerada a los estímulos amenazantes, sino también a los estímulos que representaban imágenes “positivas”, como escenas deportivas emocionantes.

“Esto demuestra que la hiper-respuesta del alumno es en respuesta a cualquier estímulo excitante, y no sólo amenazante. Esto puede permitirnos utilizar estas imágenes positivas en la terapia, en lugar de confiar en las imágenes negativas, que pueden ser bastante molestas para el paciente, y por lo tanto hacer la terapia más aceptable y soportable. Esta idea ahora necesita ser probada empíricamente antes de ponerla en práctica clínica”, detalla Nicola Gray, de la Universidad de Swansea.

Redacción (Agencias)