Beyoncé, que recibió un premio honorífico de manos (aunque virtualmente) de Michelle Obama, ha sido la gran protagonista de la 20 edición de los BET Awards, que este año estuvieron marcados de principio a fin por las reivindicaciones del movimiento Black Lives Matter.

Los BET Awards son la gala más importante del entretenimiento afroamericano, por lo que estaba claro que esta vez se iban a hacer eco de las numerosas y potentes protestas antirracistas que en las últimas semanas han recorrido Estados Unidos tras la muerte a manos de la Policía de George Floyd.

La ceremonia también sirvió como test para la industria del entretenimiento en su búsqueda de alternativas por la crisis del coronavirus: fue una gala virtual, sin público y con actuaciones pregrabadas.

BEYONCÉ APLAUDE LAS PROTESTAS

Aunque su premio ya se conocía antes de la gala, los BET Awards reservaron su hueco de honor para Beyoncé con el último reconocimiento de la noche al entregarle la distinción al filántropo del año.

“Quiero dedicar este premio a todos mis hermanos y hermanas ahí afuera que me han inspirado protestando y luchando por el cambio. Vuestras voces se están escuchando. Y estáis demostrando a nuestros antepasados que sus luchas no fueron en vano”, dijo Beyoncé.

ANTIRRACISMO Y HOMENAJES

La primera actuación fue toda una declaración de intenciones: Public Enemy abordó con furia una versión actualizada a los nuevos tiempos de su himno “Fight the Power” de la mano de invitados como YG, Nas o Questlove.

Y también Alicia Keys recordó en su emotiva actuación las muertes por brutalidad policial de afroamericanos como George Floyd o Breonna Taylor.

Usher, Jennifer Hudson y John Legend fueron otros artistas destacados que participaron en un evento que, además, rindió un homenaje muy especial a dos leyendas afroamericanas que murieron este año: el héroe del rock and roll Little Richard, con un tributo a cargo de Wayne Brady; y el mito de la NBA Kobe Bryant, con un segmento firmado por Lil Wayne.

Redacción (EFE)