Ha pasado más de una semana desde que se decretó el estado de alarma en España con el fin de frenar la propagación del coronavirus. Este domingo, además, hemos conocido que el estado de alarma se prolongará otros quince días.

Ir a la compra es una de las pocas actividades que podemos hacer, siempre y cuando sea para adquirir productos de primera necesidad. A la hora de ir al supermercado, conviene tener en cuenta una serie de consejos para minimizar riesgos y llevar a cabo una compra eficiente.

Programa y organiza tu compra. 

Anota qué es lo que realmente necesitas. Evita compras compulsivas o gigantes. Pretender llevarte todo es dejar a otros sin nada.

El fin de semana es el peor momento.

Tanto el viernes como el sábado suelen ser los días con mayor afluencia de gente. Si puedes, intenta acudir a tu supermercado más cercano entre semana.

Evita ir a primera hora.

Los supermercados abren a las 9:00, en ese momento las estanterías están llenas, provocando grandes colas. Paciencia, todos los productos vuelven.

No temas, no hay problemas de desabastecimiento.

No te dejes llevar por el pánico y la histeria. Los supermercados reciben producto a diario y están bien surtidos. No hay problemas de desabastecimiento. Si no encuentras algo, vuelve otro día o piensa en un producto alternativo.

Productos especiales.

Es posible que ciertos productos no los encuentres en el supermercado mientras dure el estado de alarma. En estos momentos la prioridad es abastecer de productos de primera necesidad.

No busques productos sanitarios.

Si vas al supermercado con la intención de comprar productos como guantes, mascarillas o geles desinfectantes… No pierdas el tiempo. Ni se venden, ni se van a vender.

Limpia todo cuando llegues.

Es recomendable usar guantes a la hora de ir a comprar, así como limpiar todos los productos en cuanto llegues a casa.

Y por supuesto, no olvidarse de las medidas preventivas para no contagiarnos y no contagiar como lavarse las manos; evitar tocarse los ojos, nariz y boca; mantener una distancia de 1,5 metros con otras personas; toser o estornudar en un pañuelo desechable o en el hueco del codo en su defecto, entre otros.

Redacción