Todo empezó con un vídeo en internet. Cuando un grupo comunitario de síndrome de Down en Louisville grabó a sus miembros versionando el archiconocido “I Want It That Way” de los Backstreet Boys, lo último que se imaginaban era que su vídeo llegaría a la misma banda. Sin embargo, consiguieron captar la atención de alguien muy especial.

Nick Carter, cantante del grupo , vio el vídeo y enseguida les avisó de que se las apañaría para poder conocerles. “La pasión, la alegría y el alma” fue inspiradora para la banda que, no sólo cumplió la promesa de Carter de conocerles, si no que les envió de manera gratuita entradas y pases al backstage para uno de sus conciertos.

Y, por supuesto, los chicos de los Backsreet Boys no pudieron resistirse a cantar a coro con estos fans la mítica canción que había hecho posible ese momento.
Sarai de la Mata