Más de setenta músicos europeos adolescentes, incluidos diecisiete españoles, componen la primera generación de la Orquesta del Concertgebouw Joven, que debuta este fin de semana en Ámsterdam y Bruselas de la mano del director español Pablo Heras-Casado, antes de regresar a casa después de tres semanas de aprendizajes. Jóvenes de entre 14 y 17 años, que reflejan la diversidad europea portando una de las 27 nacionalidades participantes, han logrado hueco en la primera edición de este prestigioso proyecto, RCO Young, que no solo va de música, sino también de aprendizaje de valores sociales, humanos, democráticos y de igualdad de derechos.

Ellos saben dónde están desde hace un año, cuando fueron seleccionados para este “proyecto de formación tan importante”, subraya Heras-Casado (Granada 1977), que habla con pasión y admiración por sus “alumnos”, procedentes de lugares remotos de Europa, pequeños pueblos de Serbia, Lituania, Polonia, Finlandia, España o Reino Unido.

Este programa está destinado a músicos jóvenes que, por proceder de entornos menos favorecidos, están desatendidos o “subrepresentados” en el campo orquestal clásico de Europa, y por ello pueden no alcanzar el mundo de la música tan fácilmente como, por ejemplo, un estudiante de un conservatorio.

Redacción (Agencias).