Basta con mirar a nuestro alrededor, en el metro, en el autobús o mismo en nuestra propia casa. La dependencia a los smartphones es cada vez mayor y un problema evidente.

Son muchos los países los que están poniendo en marcha propuestas legislativas para que los sistemas públicos de salud se ocupen de este asunto y lo empiecen a tratar como un serio trastorno de la conducta. En Italia ya están intentando acabar con esta enfermedad mediante un duro proyecto de ley.

Este problema tiene un nombre y es nomofobia: adicción y ansiedad por estar continuamente con el móvil, sin embargo, la Organización Mundial de la Salud todavía no lo considera un trastorno.

 

 

En nuestro país, más de 7 millones de españoles consideran estar enganchados a estos dispositivos y los más conectados son los jóvenes entre 18 y 25 años.

Multitud de estudios demuestras que a los jóvenes que esperan los ‘me gusta’ a comentarios o publicaciones que colocan en las redes sociales experimentan una reacción en el cerebro muy similar a la que ocurre con el juego.

Redacción