Que Madonna es la reina del pop es algo mundialmente conocido pero en su nuevo trabajo cambia las guitarras eléctricas por batukadeira portuguesa en las costas de Lisboa. La quinta canción de su disco de nombre ‘Batuka’ y con una producción nada sencilla se presenta como nuevo videoclip de la artista Estadounidense.

Este videoclip, sin embargo, guarda un trasfondo más allá de lo puramente musical. Madonna reconoce estar enamorada del fado y de las influencias musicales de sus colonias. No ha querido detallar ningún símbolo religioso pero sí destacar la cultura portuguesa.

“He descubierto la cantidad de músicos brillantes que viven en Portugal. He aprendido mucho de la historia de Portugal y Europa, la colonización, África, la música de Cabo Verde, el fado y su significado, la música procedente de lugares como Guinea Bissau o Angola…

La artista reconoce haber recibido clases de historia en su estancia en el país luso mientras se dedicaba a componer su nuevo álbum.