Una década después de que ganara la fama con sus vídeos de Youtube bailando al ritmo de Backstreet Boys, la cacatúa “Snowball” ha demostrado que puede improvisar movimientos al ritmo de otras músicas.


Este descubrimiento va más allá del puro entretenimiento y sugiere que bailar con música no es un producto arbitrario de la cultura humana, sino que la reacción a ella surge cuando ciertas capacidades cognitivas y neuronales se unen en el cerebro de los animales.

Un estudio previo de las universidades de Tufts y de Harvard había confirmado que este ave podía moverse al ritmo de la música.

Después de esa investigación, la dueña de “Snowball” se dio cuenta de que la cacatúa efectuaba movimientos no vistos antes en este animal. Esta habilidad quizá responda al hecho de que las cacatúas, como los humanos y a diferencia de los monos, aprenden a expresarse vocalmente y sus cerebros tienen ciertas conexiones entre el oído y los mecanismos del movimiento.

En los experimentos, los investigadores expusieron a “Snowball” al tema de 1980 “Another One Bites the Dust” de Queen y a “Girls Just Wanna Have Fun”, que fue un gran éxito de Cyndi Lauper en 1983. En los vídeos se aprecia que “Snowball” completó 14 movimientos de danza y dos movimientos compuestos. La cacatúa mueve la cabeza a los lados, adelante y atrás, y en círculos de varias maneras diferentes y a veces en combinación con el levantamiento de patas.

Redacción (EFE)