La banda británica Pink Floyd podría llevar a cabo su último gran concierto en el festival de Glastonbury. Este es, al menos, el deseo de dos de sus miembros, Nick Mason y Roger Waters. Así lo han sugerido durante su última aparición pública con motivo de un evento en el Victoria and Albert Museum de Londres.

En este contexto se les preguntó acerca de una posible gran actuación que reuniese a los miembros de la banda que aún siguen con vida. Una idea que pareció del agrado de Mason y Waters. Solo quedaría conocer la opinión de David Gilmour para saber si se podría cumplir este deseo.

Cuando se anunció la disolución del grupo en 2015, el guitarrista explicó: “He estado 48 años con Pink Floyd, una época repleta de diversión y risas. Hicimos nuestro camino, hemos terminado y sería una falsedad volver y hacerlo de nuevo”.

Redacción (Agencias)