Eli Fruchter, oriundo de Haifa (Israel) es una de las pocas personas en el mundo que puede presumir de nadar y bucear en el salón de su casa. El acuario que tiene instalado en su hogar tiene la friolera de 30.000 litros de agua y es lo suficientemente grande como para poder sumergirse en él.

El gigantesco tanque alberga a 150 peces tropicales de 30 especies diferentes y una gran variedad de corales arco iris. Además, el tanque está diseñado para replicar el entorno natural del arrecife, que ha permitido que algunos de los residentes del tanque crezcan hasta un tamaño que por lo general solo alcanzan en estado salvaje.

Eli Fruchter ha estado trabajando en su acuario gigante desde 2012, y aún considera que es un trabajo en progreso. Estima que tardará unos cuantos años más para desarrollar el ecosistema por completo.

Redacción (Agencias)