Empezó siendo una leyenda popular pero ahora se confirma. Si duermes mal quizás sea culpa de la luna llena. Científicos de la Universidad de Basilea (Suiza) han demostrado que la calidad de nuestro sueño varía según la posición de la luna.

Nuestro sueño empeora cuando hay luna llena. Así lo indican los resultados de la investigación que se llevó a cabo con 33 personas: la actividad encefalográfica disminuyó en ellas un 30%, el tiempo para conciliar el sueño se incrementó en 5 minutos y la duración total se redujo 20 minutos. 

En definitiva, con la luna llena dormimos peor porque los biorritmos humanos se adaptan al ritmo astronómico. Los científicos quieren seguir investigando para verificar esta teoría.

 

Redacción