Ésta es una historia de ésas que se recuerdan. Y de ésas que, cuando son vistas por alguien en primera persona, sacan siempre una sonrisa a quien las contempla. ¿De qué estamos hablando? Resulta que un caballo y una pony del parque de la naturaleza Terra Natura, en Benidorm (Alicante), han iniciado estos días un idilio, a pesar que son ejemplares de razas distintas -aunque provienen de la misma especie- y sus diferencias de edad y de peso son más que evidentes.

Ella, una pony de la raza Shetland llamada “Luna”, tiene 15 años, mide 90 centímetros y pesa unos cien kilos. El macho, conocido como “Diablo”, es un caballo cruzado entre las razas frisona y española, tiene ocho, mide 170 centímetros y pesa 600 kilos.

Ambos equinos pertenecen a la misma especie (Equus caballus), pero sus respectivas razas reflejan las diferencias, según han informado fuentes de este parque benidormí.

“Diablo” y “Luna” pasan todo el día juntos, comparten la comida, pasean por la pradera y se “acicalan” el uno al otro. Y aunque son las personas que les ven las que sonríen, el resto de animales no quedan indiferentes ante esta “relación”: el resto de equinos del parque -todos son burras- miran desde lejos el idilio, principalmente porque “les asombra” las dimensiones corporales del caballo.

Hace unas semanas que “Diablo” llegó a Terra Natura para participar en las actividades de Halloween y, desde entonces, su presencia no ha pasado desapercibida por el grupo de equinos. Sin embargo, sólo la pequeña pony decidió dar un paso adelante y mostrar su afecto por “Diablo”.

¿Y qué opinan los expertos? Pues, según ellos, las relaciones entre ponys y caballos no se consideran “raras”. Pero, estamos seguros, de que si no raras… ¡curiosas lo son, al menos!

Redacción (Agencias)