Promusicae, la Asociación Internacional de Productores Fonográficos, ha publicado un informe en el que analiza la evolución del mercado musical a nivel mundial en los últimos años y en 2011 en particular.

En el año 2011, el mercado de la música grabada generó unos ingresos de casi 13.000 millones de euros en todo el mundo, lo que supone un descenso del 3 por ciento respecto a lo obtenido el ejercicio anterior.

En España, donde las caídas son continuas desde el año 2001, la disminución de 2011 también ha sido más discreta que en ejercicios anteriores: un 3,3%. Todo, gracias al notable repunte del negocio digital.

El mercado digital, en términos internacionales, ya representa el 31 por ciento del mercado y en 2011 superó por primera vez el listón de los 3.800 millones de euros.

Así, según Promusicae, los datos “permiten augurar un futuro menos desolador que el que se intuía en años anteriores, cuando al desplome del tradicional mercado físico se le unía el expolio indiscriminado a través de Internet y las redes P2P”.

El caso español es, según el comunicado de Promusicae, un buen ejemplo concreto de un fenómeno generalizado. “Las pérdidas en el mercado español han sido, desde el comienzo de siglo, más acentuadas que en el resto del entorno occidental, puesto que la incidencia de la piratería digital casi duplica la media europea”, señala.

Para Promusicae, hay datos “esperanzadores” para el mercado musical en nuestro país. Uno de ellos es que el disco más vendido en las tiendas españolas durante 2011 fue el primer álbum del cantautor malagueño Pablo Alborán, que vendió más de 120.000 unidades. “Es la primera vez que un artista novel encabeza las listas de ventas españolas en lo que llevamos de siglo”, subraya la asociación.

A nivel mundial, el año pasado se descargaron 3.700 millones de canciones, la más exitosa de ellas fue Just The Way You Are, de Bruno Mars.

Sin embargo, 2011 tiene una clara triunfadora: Adele. La cantante británica, con su disco “21” (2011) consiguió vender más de 18 millones de ejemplares, lo que lo convierte en el disco más vendido del siglo XXI.

Redacción (Agencias)