La cultura china se ha despedido este domingo del Año del Conejo e inicia hoy el Año del Dragón, el más esperado y temido de los 12 animales que forman su calendario lunar, y ocasión que reúne a la mayoría de las familias en la fiesta más celebrada en Oriente. En los días previos, los chinos han seguido la costumbre de limpiar sus casas de suciedad y “malos espíritus” y las han decorado con adornos alusivos al animal que honrarán durante todo el año, el dragón, y que es símbolo de la figura del emperador.

Se dice que los nacidos bajo este signo son personas de mucha energía, coraje, entusiastas e innovadores.  Entre los dragones más famosos destacan Beethoven, Bill Gates, Paul McCartney o el “dragón de las artes marciales” Bruce Lee. Según los astrólogos orientales, el año del dragón no será tan conflictivo como el 2011, y, en cambio, será una buena época para hacer reformas, progresos y cambios. Además será beneficioso para el medio ambiente, porque está compuesto de agua y tierra, y según han explicado también es un año recomendable para casarse y tener hijos, o para iniciar cualquier actividad nueva, ya que el dragón siempre trae suerte y felicidad.

Sin embargo, por esa misma composición de agua y tierra, los adivinos también han predecido que en él habrá desastres naturales como terremotos e inundaciones. Al fin y al cabo, algunos de los peores terremotos han sido precisamente en años del dragón, como el de Alaska de 1964 o aquel que en 1976 causó la muerte de 250.000 personas en la ciudad china de Tangshan. Por todo ello los chinos, que muchas veces se autodenominan “herederos del dragón“, esperan el nuevo año con una mezcla de ilusión pero también con cautela.

La fiesta está rodeada de muchos rituales, especialmente en la mesa, donde se recibe el año con una cena que suele ser un banquete de mariscos, jiaozi (raviolis, que representan los buenos deseos), y yuanxiao (bolas dulces de masa de arroz rellenas con sésamo, nueces o frijoles, que simbolizan la reunión familiar). El día del Año Nuevo da comienzo a dos semanas de festejos (la llamada Fiesta de la Primavera), que terminarán con el Festival de las Linternas, celebración con cantos, bailes y espectáculos de faroles que este año cae el 6 de febrero.

Irene Belmonte – Agencias