El año de la serpiente, de Camila Fabbri

La escritora argentina regresa con una inquietante novela de terror psicológico en la que un misterioso olor en un edificio de Buenos Aires destapa una historia de obsesión, violencia y secretos. Publicada por Anagrama, la obra confirma a Fabbri como una de las voces más originales de la literatura latinoamericana contemporánea.

Hay historias que comienzan con una desaparición, un crimen o una llamada inesperada. La nueva novela de Camila Fabbri arranca con algo mucho más cotidiano y, al mismo tiempo, profundamente perturbador: un olor. Un hedor insoportable a descomposición que empieza a extenderse por los pasillos de un edificio de viviendas de Buenos Aires y que nadie consigue explicar.

Ese es el punto de partida de El año de la serpiente, la nueva obra de la escritora argentina, publicada por Editorial Anagrama el pasado 7 de octubre. Una novela que combina el terror doméstico, el suspense psicológico y la crítica social para adentrarse en los rincones más oscuros de las relaciones humanas.

Tras el reconocimiento alcanzado con La reina del baile, finalista del Premio Herralde de Novela, Fabbri vuelve a demostrar su habilidad para transformar situaciones aparentemente ordinarias en escenarios inquietantes, donde la violencia, la soledad y el miedo permanecen ocultos bajo una superficie de normalidad.

Un olor insoportable y un misterio tras la puerta del quinto C

La historia se desarrolla en un edificio bonaerense construido en los años sesenta. Allí vive Aldana, una mujer obsesionada con la limpieza y especialmente sensible a cualquier alteración de su entorno. Es ella quien detecta por primera vez un olor extraño y desagradable que parece proceder de uno de los apartamentos.

Junto a Gina, la portera del inmueble, comienza a investigar qué está sucediendo en la vivienda del quinto C.

En ese apartamento reside Celeste Blum, una joven estudiante de Arquitectura que lleva una existencia aparentemente tranquila y solitaria. Sin embargo, su vida ha cambiado desde que inició una relación sentimental con Simón, un hombre mayor que ella cuya fascinación por los reptiles ha terminado por impregnar la intimidad de la pareja.

Lo que en un principio parece una simple molestia vecinal acaba convirtiéndose en una inquietante sucesión de sospechas. ¿Qué ocurre realmente detrás de aquella puerta? ¿Qué se esconde bajo la aparente tranquilidad de Celeste? ¿Hasta qué punto conocemos la vida de las personas que habitan a pocos metros de nosotros?

A medida que avanza la narración, la sensación de amenaza se intensifica y el apartamento se transforma en un espacio opresivo en el que lo cotidiano convive con la posibilidad de algo profundamente siniestro.

El terror que se esconde dentro de casa

Uno de los grandes aciertos de El año de la serpiente es su manera de explorar el miedo sin necesidad de recurrir a los escenarios habituales del género.

Aquí el horror no procede de castillos abandonados ni de criaturas sobrenaturales. Surge de los vínculos personales, de las relaciones de poder, de la dependencia emocional y de esas formas de violencia que pueden desarrollarse silenciosamente en los espacios más íntimos.

Camila Fabbri convierte el hogar, tradicionalmente asociado a la protección y la seguridad, en un territorio de incertidumbre y peligro.

La autora también dirige su mirada hacia la vida en comunidad y hacia esa curiosidad, a veces enfermiza, que despiertan las desgracias ajenas. Los vecinos observan, especulan y construyen sus propias versiones de los acontecimientos, convirtiendo la intimidad de los demás en una suerte de espectáculo colectivo.

En ese sentido, la novela plantea una reflexión especialmente contemporánea: la facilidad con la que el sufrimiento ajeno puede transformarse en entretenimiento, alimentado por el morbo, los rumores y la necesidad de conocer los detalles más escabrosos de una historia.

Violencia machista, traumas heredados y nuevas formas de aislamiento

Más allá del misterio que articula la trama, El año de la serpiente aborda algunas de las grandes inquietudes de nuestro tiempo.

La violencia que atraviesa las experiencias de las mujeres, las consecuencias de los traumas familiares, la psicopatía y la soledad urbana aparecen entrelazadas en una narración que también se aproxima al fenómeno de los incels, comunidades vinculadas a determinadas expresiones de misoginia, resentimiento y frustración afectiva.

Son cuestiones que Fabbri incorpora a una historia marcada por la tensión y la incomodidad, sin convertir la novela en un tratado sociológico.

La presencia de los reptiles adquiere, además, una poderosa dimensión simbólica. Su naturaleza imprevisible, su capacidad para permanecer ocultos y la amenaza que representan conectan con esa violencia latente que puede manifestarse en las relaciones humanas.

El resultado es un relato en el que lo animal y lo humano, la fascinación y el miedo, la intimidad y la amenaza se confunden hasta crear una atmósfera cada vez más asfixiante.

Una de las voces más inquietantes de la literatura argentina

Con esta nueva publicación, Camila Fabbri consolida una trayectoria que ha despertado el interés de lectores y críticos a ambos lados del Atlántico.

Su escritura se caracteriza por una mirada minuciosa sobre la realidad, la construcción de personajes complejos y una particular capacidad para introducir elementos perturbadores en situaciones aparentemente reconocibles.

En El año de la serpiente, esa sensibilidad narrativa se pone al servicio de una historia de suspense en la que cada detalle contribuye a alimentar la sospecha.

La novela ha recibido elogios de escritoras como Leila Guerriero, Lucía Lijtmaer y Selva Almada, que han destacado la singularidad de su voz literaria y su capacidad para sostener una atmósfera de inquietud.

Una lectura especialmente indicada para quienes disfrutan del thriller psicológico, el terror cotidiano y las historias que continúan resonando mucho después de cerrar el libro.

Porque, en ocasiones, las amenazas más aterradoras no llegan desde fuera. Llevan tiempo viviendo al otro lado de la pared.

Sobre la autora: Camila Fabbri

‘La reina del baile’: una ficción contemporánea  sin desapego ni agresividad sobre la desorientación de una treinteañera | Babelia | EL PAÍS

Camila Fabbri (Buenos Aires, 1989) es escritora, dramaturga y directora argentina, considerada una de las voces más destacadas de su generación.

En 2021, la revista literaria Granta la incluyó en su selección de los 25 mejores narradores jóvenes en español, un reconocimiento que contribuyó a ampliar su proyección internacional.

Debutó en 2015 con el libro de relatos Los accidentes, al que siguió Estamos a salvo (2022). En 2019 publicó El día que apagaron la luz, su primera novela de no ficción, y en 2023 llegó La reina del baile, obra finalista del prestigioso Premio Herralde de Novela.

Su actividad creativa también se extiende al teatro y al cine. Ha escrito y dirigido cinco obras teatrales y en 2023 presentó su primera película, Clara se pierde en el bosque, estrenada en la sección Horizontes Latinos del Festival Internacional de Cine de San Sebastián.

Sus libros han sido traducidos al inglés, alemán, portugués, italiano y chino, y colabora habitualmente con publicaciones culturales y literarias.

Con El año de la serpiente, Fabbri continúa explorando los límites de la condición humana y reafirma su posición dentro de una generación de escritoras latinoamericanas que han encontrado en lo inquietante una poderosa herramienta para observar la realidad.