Pequeños, verdes y habituales en muchas ensaladas. Los canónigos son una verdura de hoja que destaca por su contenido en vitaminas, minerales y antioxidantes. Aunque suelen utilizarse como acompañamiento, sus propiedades nutricionales los convierten en una opción interesante para incorporar a la alimentación diaria.
Uno de sus principales componentes es el betacaroteno, una sustancia que el organismo puede transformar en vitamina A. Según la Fundación Española de la Nutrición (FEN), 100 gramos de canónigos aportan 2.655 microgramos de este compuesto, relacionado con el mantenimiento de la visión, las mucosas y el funcionamiento normal del sistema inmunitario.
Una fuente de vitamina C para el organismo
Los canónigos también destacan por su aporte de vitamina C. Una ración de 100 gramos puede proporcionar alrededor del 58 % de la ingesta diaria recomendada para determinados grupos de adultos, según los datos de la FEN.
Esta vitamina interviene en la formación de colágeno, una proteína fundamental para el mantenimiento de la piel, los huesos y los cartílagos. Además, contribuye al funcionamiento normal de las defensas del organismo y facilita la absorción del hierro de origen vegetal.
Para conservar mejor sus nutrientes, especialmente la vitamina C, se recomienda consumir los canónigos frescos, ya que esta vitamina es sensible al calor.
Minerales y pocas calorías
Entre los minerales presentes en esta verdura se encuentran el potasio y el yodo. El primero participa en el funcionamiento de los músculos y el sistema nervioso, mientras que el segundo resulta necesario para la producción de hormonas tiroideas.
También contienen vitamina B6, implicada en el metabolismo energético y en distintas funciones del organismo.
Otra de sus características es su bajo aporte calórico: apenas 17 kilocalorías por cada 100 gramos. Por eso, los canónigos pueden formar parte de ensaladas y otros platos combinados con ingredientes como frutos secos, legumbres o alimentos ricos en proteínas.
Su valor está en la variedad de nutrientes que aportan. Incluir canónigos en una dieta equilibrada es una forma sencilla de aumentar el consumo de verduras de hoja verde, sin necesidad de realizar grandes cambios en el menú.




