Un nuevo estudio ha revelado que alrededor del 60 % de los gruñidos de los elefantes se produce en forma de coros grupales, unas vocalizaciones que pueden incluir información relacionada con las emociones, las acciones y el contexto social de los animales. Muchos de estos sonidos son de baja frecuencia y resultan prácticamente imperceptibles para el oído humano.
La investigación, realizada por científicos de la Universidad Estatal de Colorado, ElephantVoices y Earth Species Project, se desarrolló en el parque nacional de Amboseli, en Kenia. Los investigadores analizaron 902 grabaciones correspondientes a 84 elefantes salvajes de 39 familias, recopiladas durante diferentes periodos entre 1986 y 2022. Para estudiar las vocalizaciones utilizaron técnicas de aprendizaje automático capaces de analizar sonidos que, habitualmente, se producen de manera simultánea y se superponen.

Los científicos identificaron diferentes tipos de gruñidos relacionados con situaciones concretas, como los contactos entre animales separados, los intentos de iniciar un desplazamiento colectivo, la alimentación, el descanso, los saludos y la comunicación entre madres y crías. Las características acústicas de las vocalizaciones permitieron relacionar los sonidos con distintos contextos sociales, tanto cuando intervenía un solo elefante como cuando participaban varios ejemplares.
Uno de los resultados más llamativos fue comprobar que las voces de los elefantes tienden a parecerse acústicamente durante determinados intercambios grupales. Esta convergencia se observó especialmente durante las interacciones relacionadas con la alimentación, el descanso, el contacto y los reencuentros. Los investigadores plantean que este fenómeno podría estar relacionado con un proceso de aprendizaje vocal y ayudar a los grupos a coordinar sus siguientes movimientos, aunque el estudio no incluyó experimentos específicos para comprobar cómo reaccionan los animales ante estas vocalizaciones.
Los autores consideran que los resultados demuestran que los coros de elefantes no son simplemente una combinación de sonidos individuales, sino que contienen información sobre las relaciones y actividades sociales del grupo. Además, las técnicas empleadas podrían abrir nuevas posibilidades para investigar la comunicación coordinada en otras especies sociales, como los chimpancés o los cachalotes, y avanzar en el conocimiento de cómo los animales utilizan sus voces para interactuar.
Redacción (Agencias).




