Hay una raza de perro que puede sorprender a cualquiera que la escuche por primera vez: el basenji. Originario de África central, este pequeño perro de aspecto elegante es conocido por una particularidad muy poco habitual entre los canes: en lugar de ladrar como la mayoría de sus congéneres, produce un sonido agudo y ondulante conocido como ‘barroo’, que recuerda al canto tirolés. El sonido se produce gracias a la particular anatomía de su laringe y suele aparecer cuando el animal está excitado, contento o quiere comunicarse.
El basenji no es, sin embargo, un perro completamente silencioso. Aunque no suele ladrar, puede emitir una sorprendente variedad de sonidos, entre ellos gemidos, gruñidos, chillidos y una especie de aullido que puede parecer un canto. Cada ejemplar tiene además su propia forma de comunicarse, por lo que convivir con uno puede convertirse en una experiencia sonora bastante diferente a la de otras razas. Su fama de perro que ‘no ladra’ es, por tanto, cierta solo en parte: simplemente utiliza otras formas de vocalización.
Otra de las curiosidades del basenji está relacionada con sus hábitos de higiene. Estos perros tienen fama de ser especialmente limpios y dedican bastante tiempo a acicalarse, llegando a utilizar las patas para limpiarse de una manera que recuerda a los gatos. También desprenden relativamente poco olor en comparación con otras razas y presentan un pelaje corto que requiere un mantenimiento sencillo. Su cola, enroscada sobre el lomo, y sus orejas erguidas completan una silueta muy característica.
El origen del basenji también está rodeado de historia. La raza procede de África central, donde fue utilizada tradicionalmente para la caza y para localizar y perseguir pequeñas presas. Su independencia y su capacidad para moverse con agilidad por terrenos difíciles fueron algunas de las características que favorecieron su utilización como perro de trabajo. Hoy es un animal de compañía que conserva buena parte de ese carácter activo e independiente. Inteligente, curioso y con una marcada personalidad, el basenji es una de esas razas que demuestran que la comunicación canina puede adoptar formas mucho más variadas que el clásico ladrido.
Redacción (Agencias)




