La noche que empezó a cambiar la historia de Bob Dylan

El 26 de septiembre de 1961, un jovencísimo Bob Dylan se subía al escenario del Gerde’s Folk City de Nueva York. Tenía solo 20 años y todavía estaba muy lejos de convertirse en uno de los nombres fundamentales de la música del siglo XX.

Dylan llevaba apenas unos meses instalado en Nueva York y ya se había hecho un hueco en los locales de Greenwich Village, donde comenzaba a llamar la atención con su voz, su guitarra y su armónica. Aquellas actuaciones en Gerde’s Folk City terminaron siendo especialmente importantes para su carrera.

Pocos días después, el crítico Robert Shelton publicó en The New York Times una reseña en la que señalaba al joven músico como una de las nuevas voces más particulares del folk. La propia web oficial de Dylan recoge aquella crítica entre los textos que acompañan a su primer disco.

Solo unos meses después llegaría Bob Dylan, su primer álbum, publicado en 1962 y producido por John Hammond. El disco incluía canciones tradicionales junto a composiciones propias como Song to Woody.

Aquel joven que recorría los pequeños escenarios de Nueva York todavía tenía por delante Blowin’ in the Wind, The Times They Are A-Changin’ o Like a Rolling Stone. Pero en aquel septiembre de 1961, Bob Dylan ya empezaba a hacerse escuchar.