La Terapia Asistida con Animales (TAA) en el Hospital Marítimo de Oza, en La Coruña, impulsada por la Fundación María José Jove y la Escuela Canina Candamín, consolida sus beneficios en la salud mental. Esta iniciativa ayuda a mejorar la autonomía, las habilidades sociales y el bienestar emocional de personas con enfermedad mental.
Mediante sesiones guiadas con perros especialmente entrenados, los pacientes trabajan aspectos clave como el autocuidado, la atención, la memoria, la motivación, la interacción en grupo y el ocio terapéutico.
Según Felipa Jove, presidenta de la fundación pionera en introducir perros de terapia en hospitales gallegos desde 2016, el contacto animal permite situar al paciente en el centro del tratamiento. Los perros actúan como facilitadores de la comunicación, generando un entorno seguro que eleva la autoestima, fomenta hábitos saludables y promueve la inclusión social de colectivos vulnerables.
Con este proyecto, que cumple su segundo año de trayectoria, se consolida el potencial de la interacción humano-animal como una herramienta clave para transformar la calidad de vida y la rehabilitación cognitiva en el ámbito de la salud mental.
Redacción




