La vuelta al cole implica recuperar horarios, rutinas y niveles de actividad que durante el verano pueden haberse relajado. Para estudiantes y adultos que regresan al trabajo, la memoria, la concentración y la atención están relacionadas, entre otros factores, con hábitos como el descanso, la alimentación y la actividad física.
El descanso desempeña un papel fundamental en el funcionamiento diario. Dormir poco o tener un sueño de mala calidad puede dificultar la capacidad para afrontar tareas intelectuales.
La Sociedad Española de Neurología (SEN) destaca la importancia de mantener un sueño adecuado para cuidar la salud cerebral. Tras las vacaciones, recuperar progresivamente unos horarios regulares puede facilitar la adaptación.
Acostarse y levantarse aproximadamente a la misma hora, reservar suficiente tiempo para dormir y evitar cambios bruscos de horario son algunas medidas que pueden ayudar a recuperar la rutina.
La alimentación también proporciona los nutrientes necesarios para el funcionamiento del organismo y del sistema nervioso. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda una dieta variada y equilibrada basada principalmente en alimentos poco procesados o sin procesar.
Frutas, verduras, legumbres, cereales, frutos secos y otras fuentes variadas de nutrientes pueden formar parte de una alimentación saludable.
Algunos micronutrientes, como el hierro y el zinc, contribuyen a la función cognitiva normal, mientras que determinadas vitaminas del grupo B participan en el funcionamiento normal del sistema nervioso.
Los complementos alimenticios pueden utilizarse en determinadas circunstancias, pero no sustituyen una alimentación equilibrada ni unos hábitos de vida saludables.
Además del sueño y la alimentación, recuperar una rutina estable puede ayudar a afrontar mejor la vuelta al curso. Mantener actividad física regular, organizar los horarios, hacer pausas durante el estudio o el trabajo y limitar las distracciones digitales son hábitos que pueden favorecer la atención.
También puede ser útil dividir las tareas largas en periodos de trabajo más manejables y establecer objetivos realistas.
El rendimiento cognitivo depende de múltiples factores. Un descanso suficiente, una alimentación variada, la actividad física y una buena organización pueden contribuir a afrontar con mejores condiciones las exigencias de la vuelta al curso.
Cuando existen problemas persistentes de sueño, concentración o memoria, conviene consultar con un profesional sanitario para valorar sus posibles causas.
Redacción
Pedro Sánchez interviene ante la ONU con la crisis de Ceuta en su agenda y…
Taylor Swift anuncia el lanzamiento de 'Patient Zero', su nuevo sencillo que verá la luz…
Bajo el título 'The Cambridge History of Music in Spain', este martes se ha presentado…
El Gobierno recurre ante el Tribunal Supremo la suspensión cautelar del voto de casi 170.000…