Ilumina, con Philips HUE, tu vuelta a casa

Los días se acortan, volvemos a pasar más tiempo en casa y recuperamos horarios, trabajo, estudio y noches de sofá. Philips Hue convierte la iluminación en una herramienta para adaptar cada espacio y cada momento a la nueva rutina.

El otoño tiene algo de reinicio. Se terminan las largas tardes de verano, regresan los horarios, los colegios, el trabajo y esas primeras noches en las que apetece volver a disfrutar de casa. También cambia nuestra relación con la luz: amanece más tarde, oscurece antes y la iluminación artificial vuelve a tener un papel protagonista durante muchas más horas al día.

Es precisamente ahí donde la iluminación inteligente Philips Hue muestra buena parte de sus posibilidades. Ya no se trata simplemente de encender o apagar una bombilla. La luz puede acompañar el ritmo de la jornada, crear diferentes ambientes, automatizar tareas cotidianas y convertir cada estancia en un espacio mucho más versátil.

CONCURSO

Si quieres conseguir un producto exclusivo de iluminación Philips HUE, de la línea HUE Play, rellena el siguiente formulario y convéncenos. Dinos por qué necesitas un producto HUE para este otoño. Los más originales, tendrán premio:

Una luz diferente para cada momento del día

Una de las grandes ventajas de Philips Hue es poder adaptar intensidad, temperatura de color y ambiente en función de lo que estemos haciendo.

La misma habitación puede necesitar una iluminación clara y activa a primera hora de la mañana, una luz adecuada para trabajar o estudiar durante la tarde y un ambiente mucho más cálido cuando llega el momento de desconectar.

Desde la aplicación Hue se pueden crear escenas y automatizaciones para que estos cambios formen parte de la rutina sin necesidad de acordarse constantemente de ellos. Las luces pueden encenderse progresivamente por la mañana, cambiar a tonos más cálidos al final del día o apagarse automáticamente a una hora determinada.

Y en otoño, cuando la reducción de horas de luz natural se hace especialmente evidente, esa capacidad para adaptar la casa al momento del día cobra todavía más sentido.

Despertarse cuando fuera todavía es de noche

Septiembre y octubre devuelven también los despertadores tempranos. Y conforme avanza el otoño, levantarse significa muchas veces hacerlo cuando fuera todavía no ha amanecido.

Las automatizaciones Despertar e Ir a dormir de Philips Hue permiten que las luces aumenten progresivamente su intensidad por la mañana y se atenúen al acercarse la hora de descansar. Una manera mucho más gradual de pasar de la oscuridad a la actividad diaria —y de hacer el camino inverso por la noche— que simplemente pulsar un interruptor.

Para dormitorios, habitaciones infantiles o incluso para esos primeros minutos en la cocina antes del café, la iluminación se convierte así en parte de la rutina diaria.

Volver al trabajo… también desde casa

El regreso a la rutina significa recuperar horas frente al ordenador, deberes, estudio y teletrabajo. Y una iluminación adecuada puede ayudar a transformar rápidamente un espacio doméstico.

Con bombillas y lámparas White Ambiance o White and Color Ambiance, el usuario puede modificar la temperatura y la intensidad de la iluminación sin cambiar de lámpara: una luz más clara durante los momentos de actividad y otra más suave cuando termina la jornada.

Además, las escenas permiten guardar configuraciones concretas y recuperarlas en segundos. El despacho puede dejar de parecer una oficina al cerrar el portátil y convertirse de nuevo en una habitación acogedora simplemente cambiando la iluminación.

La casa que se enciende sola

Pero uno de los grandes saltos de la iluminación inteligente está en aquello que dejamos de hacer.

Philips Hue permite programar el encendido y apagado de las luces, utilizar sensores de movimiento e incluso configurar acciones relacionadas con la llegada o salida de casa. El objetivo es sencillo: que determinadas rutinas sucedan automáticamente.

Un pasillo que se ilumina al pasar, una entrada que nos recibe cuando volvemos a casa o una luz que deja de permanecer encendida innecesariamente son pequeños detalles que, repetidos todos los días, hacen que la tecnología resulte realmente útil.

Los sensores de movimiento Hue pueden incluso tener en cuenta la cantidad de luz natural existente para evitar activar las lámparas cuando no es necesario.

Y para quienes quieran llevar la automatización todavía más lejos, Hue Bridge Pro incorpora Hue MotionAware, una tecnología capaz de utilizar varias luces Hue compatibles de una estancia para detectar movimiento mediante las variaciones de las señales Zigbee, sin necesidad de instalar un sensor físico adicional en esa zona.

Del salón al cine en casa

Otoño también significa recuperar las noches de películas, series, videojuegos y música.

Aquí aparece una de las vertientes más espectaculares del ecosistema Hue: la posibilidad de sincronizar determinadas configuraciones de iluminación con televisión, videojuegos y música, haciendo que la luz forme parte de lo que sucede en la pantalla o acompañe el sonido.

Tiras de luz, lámparas y puntos de iluminación repartidos alrededor del televisor pueden cambiar por completo la sensación de una noche de cine en casa. Y cuando termina la película, basta cambiar de escena para recuperar un ambiente cálido y relajado en el salón.

Más luz también puede significar más tranquilidad

Que anochezca antes tiene otra consecuencia: pasamos más horas entrando y saliendo de casa cuando ya está oscuro.

El ecosistema Philips Hue permite combinar iluminación con sensores, cámaras y dispositivos Hue Secure. Es posible programar luces, activar iluminación ante la detección de movimiento o utilizar automatizaciones que simulen presencia cuando la vivienda está vacía.

La idea resulta especialmente interesante porque iluminación y seguridad dejan de funcionar como dos mundos separados: las propias luces de casa pueden integrarse dentro de las automatizaciones del sistema.

Una casa preparada para el otoño

Quizá esa sea la principal ventaja de Philips Hue: la iluminación deja de ser estática.

La casa cambia durante el día y la luz puede cambiar con ella. Puede ayudar a despertarnos por la mañana, acompañar las horas de trabajo, encenderse automáticamente cuando llegamos, crear el ambiente perfecto para una cena o transformar el salón durante una película.

Y cuando llega el otoño, con menos horas de sol y mucho más tiempo entre cuatro paredes, esas posibilidades se hacen todavía más visibles.

Porque preparar la casa para la vuelta a la rutina no consiste únicamente en volver a llenar la agenda. También puede significar conseguir que nuestro hogar se adapte un poco mejor a nosotros.