Hace mil años, China era una de las civilizaciones más avanzadas del planeta mientras Europa aparecía fragmentada, empobrecida y políticamente inestable. Siglos después, fue Europa la que protagonizó la Revolución Industrial y transformó la economía mundial. ¿Por qué sus caminos terminaron siendo tan distintos?
Esta es la gran pregunta de Dos caminos hacia la prosperidad. Cultura e instituciones en Europa y China entre los años 1000 y 2000, el ambicioso ensayo firmado por Joel Mokyr, Avner Greif y Guido Tabellini y publicado por Deusto.
Los tres autores recorren un milenio de historia para intentar explicar uno de los grandes interrogantes de la historia económica: la denominada Gran Divergencia entre Europa y China.
Su propuesta obliga a mirar mucho más allá de las fábricas, las máquinas de vapor o los acontecimientos políticos concretos. Para entender por qué unas sociedades evolucionaron de una determinada manera, sostienen los autores, hay que observar cómo se organizaron sus ciudadanos durante siglos.
Familias, ciudades, universidades y formas diferentes de ejercer el poder
En China adquirieron una enorme importancia las estructuras familiares y los grandes clanes. En Europa, en cambio, surgió progresivamente otro tipo de organizaciones relativamente autónomas: ciudades, gremios, universidades y distintas corporaciones capaces de actuar al margen de los vínculos familiares tradicionales.
Esas diferencias no se quedaron únicamente en la organización de la vida cotidiana. Según el análisis desarrollado en el libro, terminaron influyendo profundamente en la construcción de las instituciones, la relación de los ciudadanos con el poder, la innovación, la cooperación económica y la aparición de diferentes modelos políticos.
Dos caminos hacia la prosperidad combina historia, economía, instituciones y cultura para demostrar que el desarrollo económico no puede entenderse únicamente mediante cifras o decisiones políticas aisladas. Detrás de la prosperidad de los países existen estructuras sociales construidas durante generaciones.
El libro ofrece así herramientas para comprender no solo qué ocurrió durante el último milenio, sino también algunas de las diferencias políticas, económicas y culturales que continúan definiendo el mundo actual.
Sobre los autores
Joel Mokyr es profesor de Economía e Historia en la Universidad Northwestern y una de las principales figuras internacionales de la historia económica. En 2025 recibió el Premio Nobel de Economía por sus investigaciones sobre el progreso tecnológico y el crecimiento sostenido.
Avner Greif es profesor emérito de la Universidad Stanford y especialista en historia económica e instituciones. Buena parte de su trabajo ha estudiado cómo las organizaciones, las normas sociales y las creencias colectivas condicionan el desarrollo económico.
Guido Tabellini es profesor de Economía Política en la Universidad Bocconi y uno de los economistas europeos más reconocidos en el estudio de las relaciones entre instituciones, cultura y funcionamiento de las democracias.




