El Mediterráneo ha alcanzado este verano una temperatura nunca registrada hasta ahora. Sus aguas superficiales llegaron el pasado 13 de agosto a los 28,54 grados, el valor más alto desde que existen datos comparables, al menos desde 1940.
El récord no ha sido cosa de un solo día. Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), durante prácticamente todo el mes de agosto el Mediterráneo ha ido superando sus máximos históricos diarios de temperatura.
Las primeras señales ya habían aparecido mucho antes. A finales de junio, el agua estaba 2,6 grados por encima de lo habitual y había alcanzado temperaturas más propias de la segunda mitad de agosto, cuando normalmente se registra el momento más cálido del año.
El calentamiento fue tan intenso que, ya al comienzo del verano, el Mediterráneo estaba más caliente que la temperatura media que suele alcanzar en pleno agosto.
Los 28,54 grados registrados el 13 de agosto han terminado confirmando un verano excepcional también bajo la superficie del mar y un nuevo récord en una serie histórica que se remonta más de ocho décadas.




