La artista catalana regresa al país cuatro años después de su última visita y protagoniza uno de los momentos más emotivos de su LUX TOUR
Hay lugares que guardan recuerdos. Y luego está Puerto Rico para Rosalía. La artista catalana volvió este jueves a la isla en plena recta final de su LUX TOUR y el reencuentro estuvo cargado de emoción.
Ante más de 18.000 personas en el Coliseo José Miguel Agrelot, Rosalía se acordó de la etapa de su vida en la que visitaba habitualmente Puerto Rico, un lugar inevitablemente ligado a su relación con Rauw Alejandro. Han pasado tres años desde su ruptura y cuatro desde su anterior visita con el MOTOMAMI Tour.
Después de interpretar Divinize, la cantante hizo una pausa para dirigirse al público y agradecerle su apoyo. Primero recordó el respaldo que recibió durante la etapa de MOTOMAMI y después agradeció a sus fans que siguieran a su lado con LUX.
«Me hace muy feliz que la vida me devuelva aquí», explicó emocionada, antes de reconocer que regresar a Puerto Rico tenía un significado especial para ella. La artista aseguró que la isla «me cambió» y destacó su enorme importancia dentro de la historia de la música.
Un lugar que forma parte de su historia
Rosalía no quiso quedarse únicamente en la nostalgia. Durante su discurso también tuvo palabras de cariño para la escena artística puertorriqueña y mencionó a Angélica Negrón, una de las artistas que han contribuido a la creación de LUX.
«Hay mucho arte», afirmó la catalana, que terminó hablando de cómo el paso del tiempo transforma las circunstancias y los proyectos, pero no necesariamente aquello que sentimos.
Y ahí llegó una de las frases más bonitas de la noche: «Volver aquí me remueve pero para bien».
La cantante dejó claro que, aunque los años hayan pasado y su vida haya tomado caminos diferentes, su amor por Puerto Rico sigue intacto. Después de abrirse emocionalmente ante sus seguidores, Rosalía decidió hacer lo que mejor sabe: cantar, bailar y disfrutar del momento.
Young Miko también dio la sorpresa
La noche todavía tenía otra carta guardada. Young Miko apareció en el concierto para participar en el particular confesionario de Rosalía antes de La Perla, uno de los momentos más comentados del espectáculo.
La puertorriqueña compartió con el público una historia de amor universitaria que terminó en plantón, provocando las risas y los aplausos de los asistentes.
Así, entre recuerdos, confesiones y mucha música, Rosalía cerró uno de los conciertos más personales de esta fase de su gira. Puerto Rico volvió a formar parte de su presente y, esta vez, desde un lugar mucho más luminoso.
Redacción (Agencias).




