Moverse para cuidar la mente

Un estudio publicado en ‘PLOS One’ apunta a que mantener una rutina de actividad física moderada puede relacionarse con menores niveles de depresión y ansiedad entre los adultos jóvenes.

No hace falta convertirse en atleta ni terminar cada entrenamiento sin aliento. Mantener una actividad física moderada de forma habitual podría ayudar a cuidar también nuestra salud mental, especialmente durante la juventud.

Esa es una de las principales conclusiones de un estudio publicado en la revista científica PLOS One, que analiza la relación entre la práctica de ejercicio y la aparición de síntomas relacionados con la depresión y la ansiedad.

La importancia de mantener el hábito

Uno de los aspectos más interesantes de la investigación es que pone el foco en la constancia más que en la intensidad. Es decir, no se trata necesariamente de realizar entrenamientos extremos, sino de incorporar el movimiento a nuestro día a día.

Caminar, montar en bicicleta, nadar o practicar algún deporte son algunas de las opciones que pueden ayudarnos a mantenernos activos. Y, además de los conocidos beneficios físicos, el ejercicio también puede convertirse en un aliado para nuestro bienestar emocional.

Una cuestión especialmente importante entre los jóvenes

La ansiedad y la depresión tienen una presencia cada vez más relevante entre la población joven. Por eso, estudiar qué factores pueden estar relacionados con una mejor salud mental resulta especialmente importante.

Los investigadores señalan una asociación entre realizar ejercicio de manera regular y presentar menores niveles de depresión y ansiedad. Eso sí, el ejercicio no debe entenderse como un sustituto de la atención médica o psicológica cuando existe un problema de salud mental. Moverse un poco cada día y mantener una rutina activa puede ser una buena forma de cuidar cuerpo y mente.

Redacción (Agencias).