Shakira sigue cerrando capítulos de su etapa en Barcelona, esta vez en el terreno empresarial. La cantante ha puesto fin a Fire Rabbit, una sociedad patrimonial que creó en 2012 y que tenía su sede en Esplugues de Llobregat, la localidad en la que vivió durante años junto a Gerard Piqué.
La extinción de la compañía ya figura en el Registro Mercantil. La propia Shakira y Enrique Pecourt Gozálbez, hasta ahora administradores de la sociedad, se han encargado también de su liquidación.
Fire Rabbit estaba vinculada a Fire Dragon, una empresa con sede en Panamá relacionada con la artista, y participaba en la estructura societaria a través de la que se gestionaba parte de la propiedad de la casa de Esplugues de Llobregat. Su desaparición llega después de que Shakira dejara España y estableciera su residencia en Miami tras su separación de Piqué.
El movimiento se produce además después de varios cambios importantes en los asuntos fiscales de la cantante en España. En mayo, la Audiencia Nacional ordenó a Hacienda devolverle alrededor de 60 millones de euros al anular una sanción correspondiente a 2011. Poco antes, un juzgado de Barcelona había archivado otra causa penal relacionada con el ejercicio de 2018.
Distinto fue el procedimiento por los años 2012, 2013 y 2014. En aquel caso, Shakira reconoció un fraude de 14,5 millones de euros y alcanzó un acuerdo con la acusación que incluyó una multa de 7,8 millones y evitó que el proceso llegara a un juicio prolongado.




