El consumo habitual de alimentos picantes podría estar relacionado con una menor probabilidad de desarrollar enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares, según un estudio de gran escala realizado en China. La investigación señala que la capsaicina, el compuesto responsable del sabor picante en los chiles, podría desempeñar un papel importante en la protección del corazón y el cerebro cuando forma parte de una dieta equilibrada.
El trabajo científico analizó durante más de dos décadas los hábitos alimenticios de cientos de miles de personas para conocer el impacto del consumo de picante en la salud. Los resultados mostraron que quienes incorporaron estos alimentos desde edades tempranas presentaron un menor riesgo de sufrir infartos y otros padecimientos relacionados con el sistema cardiovascular.
Uno de los estudios, publicado en 2025 en la Chinese Journal of Epidemiology, incluyó a 54 mil 859 habitantes de Pengzhou, en la provincia china de Sichuan, mientras que una segunda investigación siguió durante 12 años a 486 mil 335 participantes. En ambos casos se identificó una relación directa entre la frecuencia con la que se consumían alimentos picantes y una menor incidencia de enfermedades cardíacas y cerebrovasculares.
Los investigadores encontraron que las personas que consumían alimentos picantes entre seis y siete días a la semana registraban un 11 % menos de probabilidades de padecer estas enfermedades. Asimismo, el consumo de picante moderado ofreció el mayor beneficio, con una reducción del 14 % en el riesgo, por encima del picante suave o muy intenso. El estudio también concluyó que los beneficios se mantienen independientemente de si el picante se consume en salsas, aceites o como ingrediente de los alimentos.
A pesar de los resultados alentadores, los especialistas subrayan que el estudio no recomienda aumentar el consumo de picante de forma indiscriminada. Advierten que la tolerancia varía entre cada persona y recuerdan que la mejor estrategia para proteger la salud cardiovascular sigue siendo mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física de manera regular y adoptar hábitos de vida saludables.
Redacción (Agencias)




