La procrastinación, es decir, el fenómeno de posponer obligaciones, tareas o cualquier otra obligación, afecta cada vez a más personas, impulsada por las distracciones digitales y las nuevas dinámicas del trabajo. Así lo sostiene el investigador de la Universidad de Cambridge, Itamar Shatz, quien asegura que identificar el motivo por el que se aplazan las tareas es el primer paso para combatir un problema que puede repercutir en la salud, las finanzas y las relaciones personales.
En su próximo libro, Cómo superar la procrastinación: La ciencia de por qué posponemos las cosas y cómo (¡finalmente!) dejar de hacerlo, Shatz distingue nueve perfiles de procrastinadores: preocupado, pesimista, perfeccionista, soñador, errático, rebelde, buscador de emociones fuertes, hedonista y agotado.
El autor advierte de que incluso personas muy exitosas, como Steve Jobs o Douglas Adams, podían procrastinar. Sin embargo, considera que el éxito puede generar una falsa sensación de control y hacer que este hábito se mantenga, con el riesgo de provocar problemas en el futuro.
Para superar la procrastinación, Shatz propone medidas como eliminar distracciones, planificar los obstáculos, dividir las tareas en pequeños pasos, empezar por objetivos sencillos, dejar atrás el perfeccionismo y aprovechar las horas de mayor productividad. En su opinión, el objetivo no es ser productivo a toda costa, sino recuperar el control sobre el propio tiempo y actuar sin culpa ni estrés.
Redacción




