Hace 23 años la música se volvió amarga

Hoy, 16 de julio, se cumplen exactamente 23 años de la partida física de Celia Cruz, la indiscutible «Reina de la Salsa», cuya poderosa voz y arrolladora energía dejaron una huella imborrable en la historia de la música global. En este nuevo aniversario, seguidores y artistas de todo el mundo rinden homenaje a la legendaria intérprete cubana, quien falleció en 2003 en su hogar de Nueva Jersey, dejando un vacío imposible de llenar, pero un legado que sigue vivo en cada rincón del planeta a través de su eterno y alegre grito de «¡Azúcar!».

En el plano profesional, su carrera fue un viaje meteórico que comenzó en su Cuba natal junto a la mítica agrupación La Sonora Matancera, con la que alcanzó sus primeros éxitos masivos. Tras su exilio en la década de 1960, se consagró en Nueva York como la figura femenina principal del movimiento de la salsa y de la célebre Fania All-Stars, sumando a lo largo de su trayectoria más de 70 álbumes grabados, múltiples premios Grammy y una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood que avalan su estatus como un ícono cultural eterno.

En el ámbito personal, su vida estuvo marcada por su entrañable historia de amor con el trompetista Pedro Knight, su esposo y compañero inseparable durante más de cuatro décadas, a quien cariñosamente llamaba su «Cabecita de Algodón» y quien se convirtió en su principal apoyo y director musical. A pesar del dolor del exilio y de la imposibilidad de regresar a su patria, Celia Cruz transformó la nostalgia en arte, convirtiéndose en un símbolo de resiliencia, orgullo y alegría para toda la comunidad latina en el mundo.

Redacción (Agencias).