Robbie Williams se mete a Sevilla en un bolsillo de excentricismo y pop del bueno

El británico convirtió la Plaza de España en un karaoke emocional para más de 15.000 fans entregados a un repertorio lleno de himnos

Anoche, el Icónica Santalucía Sevilla Fest volvió a demostrar por qué se ha convertido en uno de los grandes escenarios musicales de Europa y lo hizo de la mano de Robbie Williams, un artista que entiende el espectáculo como pocos y que ofreció una actuación tan desbordante de energía como de emoción.

Cuando apareció sobre el escenario, recibido por una ovación atronadora, Williams no tardó en dejar claro que venía dispuesto a ejercer de maestro de ceremonias. El arranque fue explosivo con «Let Me Entertain You», convertida ya en un ritual de salida que hizo saltar al público desde los primeros compases. «Rocket», la perla de su último disco Britpop, fue la segunda en sonar y a partir de ahí, la conexión entre artista y público ya era inquebrantable.

El ex Take That alternó un par de nuevas canciones con los grandes éxitos de su carrera, construyendo un espectáculo dinámico que evita caer en el mero ejercicio nostálgico. Temas como «Rock DJ», «Love My Life» o “Better Man” sonaron renovados, respaldados por una producción claramente internacional que aprovechó al máximo el elegante marco arquitectónico que ofrece la Plaza de España en Sevilla.

Robbie Williams cantando «Let Me Entertain You» en Sevilla | Fuente: Icónica Santalucía Sevilla Fest

No es extraño que conciertos como el de Robbie Williams atraigan a miles de fans de toda España. Quienes viajaron desde la capital, encontraron sencillo el trayecto entre Madrid y Sevilla gracias a opciones como Ouigo, que permiten viajar de forma cómoda y accesible para disfrutar de la música y el buen rollo en el Icónica Santalucía Sevilla Fest.

El gran showman: Robbie solo necesita a Robbie

Más allá de las canciones, Robbie Williams sigue destacando por algo que muy pocos artistas conservan tras décadas de carrera: su capacidad para conectar con el público de forma espontánea y genuina. Mientras que su ex grupo Take That necesita un escenario 360 y una performance circense para llamar la atención, Robbie solo necesita a Robbie. Entre tema y tema bromeó, besó el escudo de la selección española de una camiseta y habló con algunas personas afortunadas de la primera fila.

Uno de los momentos más celebrados llegó con el bloque final del concierto, donde el cantante presentó a su banda interpretando diferentes hits de otros artistas, como “We Will rock you” o “Sweet dreams”. Estos hits provocaron una auténtica explosión de entusiasmo y la sensación de asistir a una celebración de la buena música, más que a un simple concierto.

Robbie Williams durante su paso por Sevilla | Fuente: Icónica Santalucía Sevilla Fest

La emoción fue ganando terreno conforme avanzaba el espectáculo y «She’s The One» transformó la Plaza de España en una cita improvisada entre Robbie y Carmen, la fan del público a la que el británico dedicó la canción.

El final llegaba y con «Feel», Williams desató una oleada de móviles grabando la icónica canción antes de desembocar en el momento más esperado de la noche. Cuando comenzaron a sonar los acordes de «Angels», el recinto entero, linternas en mano, cantó al unísono una canción que, casi tres décadas después de su publicación, conserva intacta su capacidad para conmover.

La despedida en Sevilla se cocinó entre aplausos interminables y una evidente sensación de satisfacción compartida entre desconocidos. Robbie Williams no da conciertos, ofrece una experiencia, una demostración de oficio escénico y de cómo mantener viva una carrera construida sobre himnos atemporales.