Un equipo de investigadores en Valencia logra un mapa genético mucho más preciso de la bacteria responsable de la enfermedad, un paso que puede mejorar el control de los contagios y el desarrollo de futuras vacunas.
La ciencia española acaba de dar un paso importante en la lucha contra la tuberculosis. Un equipo liderado por el Instituto de Biomedicina de Valencia (IBV-CSIC) ha conseguido obtener el mapa genético más completo hasta la fecha de la bacteria Mycobacterium tuberculosis, responsable de una enfermedad que sigue siendo una de las infecciones más letales del mundo.
El estudio, publicado en la revista Nature Communications, ha sido posible gracias a una innovadora técnica de secuenciación de lectura larga, que permite analizar fragmentos de ADN mucho más extensos que los métodos utilizados hasta ahora. Gracias a esta tecnología, los investigadores han reconstruido 216 genomas completos de la bacteria a partir de muestras de pacientes de la Comunidad Valenciana.
El avance ha permitido descubrir variantes genéticas que hasta ahora pasaban desapercibidas, ya que las técnicas convencionales dejaban sin estudiar entre un 5% y un 10% del genoma. Precisamente, esas regiones «ocultas» son las que presentan una mayor diversidad genética y tienen una gran importancia para entender cómo evoluciona la bacteria.
Los resultados también han cambiado lo que se sabía sobre su evolución. El equipo ha comprobado que la bacteria evoluciona un 44% más rápido de lo que se estimaba anteriormente, un dato que ayudará a comprender mejor su comportamiento y su capacidad de adaptación.
Otro de los aspectos más relevantes del estudio tiene que ver con el control de los contagios. Al identificar mutaciones y cambios genéticos que antes no podían detectarse, será posible reconstruir con mucha más precisión las cadenas de transmisión entre personas, una herramienta muy útil para los servicios de salud pública a la hora de contener brotes.
Además, la investigación abre nuevas posibilidades en el desarrollo de vacunas. Conocer con mayor detalle la composición genética de la bacteria permitirá diseñar futuras vacunas dirigidas a regiones más estables del microorganismo, reduciendo las posibilidades de que aparezcan resistencias y aumentando su eficacia.
Este trabajo sitúa a la investigación española en la vanguardia del estudio de la tuberculosis y ofrece nuevas herramientas para combatir una enfermedad que, pese a los avances médicos, continúa representando un importante reto para la salud global.
Redacción (Agencias).




