Esta mañana hemos empezado la semana sorprendiéndonos con un nuevo estudio que asegura que acariciar gatos no sólo relaja sino que puede tener el efecto contrario.


Esta mañana hemos empezado la semana sorprendiéndonos con un nuevo estudio que asegura que acariciar gatos no sólo relaja sino que puede tener el efecto contrario.