Cada vez son más las personas que deciden que parte de su herencia sirva para algo más que quedarse en el ámbito familiar. En España, más de 1.500 personas ya se han interesado por dejar parte de su patrimonio a proyectos de protección de la naturaleza y el medioambiente a través de iniciativas solidarias.
El programa ‘Herencias para la Naturaleza’, impulsado por organizaciones como WWF, Greenpeace o Fundación Mona, ha detectado un crecimiento sostenido en este tipo de decisiones. Solo en WWF, más de 1.560 personas han pedido información y cerca de 200 ya han dado el paso.
Uno de los aspectos que más ha sorprendido a las organizaciones es el perfil de quienes optan por este tipo de legado: el 61 % tiene menos de 60 años, algo poco habitual cuando se habla de testamentos.
El objetivo es destinar parte de la herencia —desde dinero o viviendas hasta joyas, acciones o incluso obras de arte— a proyectos concretos de conservación, como la recuperación del lince ibérico, la protección de espacios como Doñana o iniciativas ligadas a una pesca más sostenible.
Según la plataforma Haz Testamento Solidario, que agrupa a 28 ONG, las consultas sobre este tipo de herencias han aumentado cerca de un 600 % desde 2021, reflejando una tendencia que cada vez gana más peso en España.




