Un delfín mular conocido popularmente como “Mimmo” se ha convertido en una de las imágenes más llamativas de Venecia tras pasar cerca de un año viviendo en las aguas de la laguna veneciana. El animal, un joven macho procedente del mar Adriático, fue avistado por primera vez en junio de 2025 en la zona de Chioggia y desde entonces ha despertado la curiosidad de vecinos y turistas. Ante el creciente interés que genera su presencia, las autoridades y expertos han impulsado un código de conducta destinado a proteger al cetáceo y evitar comportamientos que puedan perjudicarlo.

Especialistas del Museo de Historia Natural de Venecia y de la Universidad de Padua advierten de que los delfines solitarios suelen buscar interacción con otras especies debido a la falta de contacto con individuos de su grupo. Por ello, recomiendan mantener una distancia mínima de 50 metros, no alimentarlo ni intentar tocarlo, además de evitar ruidos o maniobras bruscas de embarcaciones. Los científicos insisten en que el animal no debe convertirse en una atracción turística ni ser tratado como una mascota, ya que el objetivo es preservar su comportamiento natural y facilitar un eventual regreso al mar junto a otros delfines.
La situación preocupa especialmente con la llegada del verano y el aumento del turismo en la Ciudad de los Canales, donde “Mimmo” suele aparecer cerca de góndolas y vaporettos en zonas muy transitadas como San Marcos. Según los expertos, el delfín presenta un buen estado de salud y ha logrado adaptarse al intenso tráfico marítimo, incluso después de haber sufrido heridas el pasado otoño tras un choque con las hélices de una embarcación. Los biólogos consideran sorprendente la capacidad de adaptación del animal en un entorno tan concurrido y urbanizado como la laguna veneciana.
Más allá de la anécdota, la presencia del cetáceo ha servido para recordar la antigua relación entre Venecia y los delfines, habituales hace décadas en el Golfo veneciano. Los investigadores explican que los cambios en las técnicas pesqueras y la transformación del entorno acabaron alejando a estos mamíferos de la zona. Para los especialistas, el regreso de un delfín a la laguna representa también una oportunidad para reflexionar sobre la relación entre el ser humano y el medio ambiente, así como sobre la necesidad de recuperar el equilibrio ecológico perdido.
Redacción (Agencias).




