El regreso del lince ibérico a Castilla y León ya tiene una imagen para celebrar: cinco cachorros han nacido en el Cerrato Palentino, las primeras crías registradas en esta zona del norte peninsular varias décadas después de la desaparición de la especie.
Las protagonistas son Virgo y Valeriana, dos hembras liberadas en 2025 dentro del proyecto de reintroducción impulsado por la Junta. La primera ha tenido tres cachorros y la segunda dos, en un avance que los técnicos consideran especialmente importante por la rapidez con la que se ha producido.
Y es que apenas ha pasado un año desde el arranque del proyecto, algo que convierte estos nacimientos en un hecho “excepcional”, según la Consejería de Medio Ambiente. Gracias al seguimiento por telemetría, se ha confirmado que los partos tuvieron lugar entre finales de marzo y comienzos de abril, por lo que las crías tienen ya cerca de mes y medio de vida.
Virgo, la primera hembra en llegar al territorio, fue liberada en febrero de 2025 procedente de Doñana, mientras que Valeriana, llegada desde un centro de cría de Portugal, se incorporó meses después. Ambas forman parte de las primeras parejas reproductoras asentadas en la zona.
Detrás del proyecto hay años de trabajo para mejorar el hábitat, reducir el riesgo de atropellos y favorecer el asentamiento de una especie que estuvo al borde de la desaparición. Ahora, con estos primeros nacimientos, el lince comienza también a recuperar un espacio donde hacía mucho tiempo que había desaparecido.




