Thelma y Louise toman Cannes

Cannes ya vive la cuenta atrás para convertirse desde este martes, 12 de mayo, en la capital mundial del cine. Las calles de la ciudad francesa están tomadas por la imagen de Thelma y Louise, el clásico de Ridley Scott protagonizado por Geena Davis y Susan Sarandon, que preside en blanco y negro las fachadas del Palacio de Festivales y buena parte del mobiliario urbano. La elección del cartel ha sido recibida con entusiasmo por vecinos y visitantes, que ven en él un guiño reconocible y potente para abrir una nueva edición del certamen.

Mientras los operarios ultiman vallas, carpas y accesos, la alfombra roja aún espera su despliegue definitivo sobre los 24 escalones del Gran Teatro Lumière. Allí se celebrará la gala inaugural, en la que Peter Jackson recibirá una Palma de Oro de Honor. La ciudad, que multiplica por tres su población durante estos días, afronta dos semanas de actividad intensa, con circulación restringida, grandes medidas de seguridad y el ambiente habitual de un festival que mezcla cine, turismo y espectáculo.

Competición internacional

La 79 edición de Cannes pondrá en juego una Palma de Oro entre 22 largometrajes, con una presencia inédita de tres producciones españolas en la selección oficial. Compiten El ser querido, de Rodrigo Sorogoyen; Amarga Navidad, de Pedro Almodóvar; y La bola negra, de Javier Calvo y Javier Ambrossi. Junto a ellas figuran títulos de autores como Pawel Pawlikowski, Ryusuke Hamaguchi o James Gray, en una edición que vuelve a reunir a algunos de los nombres más observados del cine internacional.

El jurado estará presidido por el cineasta surcoreano Park Chan-wook y contará con figuras como Demi Moore, Chloé Zhao y Diego Céspedes. Además de Peter Jackson, el festival rendirá homenaje a Barbra Streisand con otra Palma de Oro de Honor en la clausura.

Una ciudad volcada

La relación entre Cannes y el cine se extiende más allá de las proyecciones. Durante el festival habrá exposiciones, encuentros con el público y actos paralelos, mientras la ciudad se llena de visitantes, curiosos y acreditados. Vecinos como Sandrine e Isabelle celebran el bullicio de estas fechas, aunque reconocen que el certamen es cada vez más privado y menos paseable que en otras épocas. Aun así, Cannes vuelve a mostrar su mejor cara para recibir una edición que aspira a combinar glamour, industria y una presencia española especialmente llamativa.

Redacción (Agencias)