Nueva llave biológica en oncología

Un hallazgo español revela un mecanismo inédito que podría cambiar el tratamiento del cáncer de pulmón y tiroides

El Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) ha anunciado un descubrimiento sin precedentes: por primera vez en el mundo, se ha identificado que una proteína vinculada al cáncer de pulmón y tiroides no solo se autoactiva, sino que además es capaz de reutilizar la energía celular que normalmente se considera residuo.

El estudio, publicado en la revista Nature Communications, describe un mecanismo completamente nuevo en biología del cáncer. La proteína oncogénica Ccdc6-RET, asociada al gen RET, puede utilizar tanto ATP como ADP, es decir, no solo el “combustible principal” de la célula, sino también el subproducto energético, algo nunca visto hasta ahora en una quinasa.

Este comportamiento supone un cambio de paradigma: la proteína actúa como si un motor pudiera funcionar no solo con gasolina, sino también con los gases del escape. Según los investigadores, este sistema explica en parte la agresividad y resistencia de ciertos tumores, especialmente en cáncer de tiroides y adenocarcinoma pulmonar.

El equipo del CNIO, liderado por Iván Plaza junto a Ana Martín-Hurtado, ha demostrado además que la proteína puede activarse de forma autónoma y mucho más rápida que su versión normal, lo que dificulta aún más su control terapéutico.

Desde el punto de vista clínico, el hallazgo es clave: los tratamientos actuales están diseñados para bloquear una única vía de activación, pero este nuevo mecanismo permite que la proteína siga funcionando incluso cuando esa vía está inhibida, lo que podría explicar algunas resistencias a fármacos.

El estudio también detalla que la estructura de Ccdc6-RET cambia de forma para activarse, lo que abre la puerta al diseño de fármacos más precisos capaces de bloquear ambos mecanismos de activación.

Los investigadores apuntan además a que este sistema de “reutilización energética” podría no ser exclusivo de esta proteína, sino parte de una estrategia más amplia de supervivencia de las células tumorales en condiciones extremas.

En resumen, el descubrimiento no solo amplía el conocimiento sobre el cáncer, sino que también obliga a replantear cómo se diseñan los tratamientos en el futuro.

Redacción (Agencias).