Esta mañana hemos hablado de «las dos Españas» a la hora de comerse una mandarina y por qué no deberíamos quitar las hebras blancas que quedan en los gajos al pelarlas.


Esta mañana hemos hablado de «las dos Españas» a la hora de comerse una mandarina y por qué no deberíamos quitar las hebras blancas que quedan en los gajos al pelarlas.