De icono sexual del cine francés a activista animalista y figura siempre polémica, la vida de BB fue todo menos discreta.
Brigitte Bardot fue mucho más que un rostro bonito y una melena rubia al viento. Fallecida a los 91 años, la actriz francesa que conquistó al mundo en los años 50 dejó una huella imborrable en el cine, la música, la moda y también en la controversia. Su leyenda empezó en 1956 con Y Dios creó a la mujer, pero su historia fue evolucionando a golpe de decisiones radicales y titulares incómodos.
Convertida en símbolo de la emancipación sexual femenina, Bardot fue considerada por muchos la mujer más sensual del siglo XX, compartiendo el Olimpo mediático con Marilyn Monroe. Actriz, cantante y musa, su presencia en pantalla fue tan potente como su capacidad para generar debate fuera de ella.
Escenas como su baile descalza sobre una mesa o su aparición desnuda en El desprecio de Godard quedaron grabadas en la memoria colectiva. Y por si fuera poco, también dejó huella en la música: Serge Gainsbourg compuso para ella “Je t’aime… moi non plus”, una canción tan erótica como polémica que acabaría haciendo historia.
Pero Bardot decidió bajarse del escenario en pleno éxito. En 1973 abandonó el cine y volcó su vida en la defensa de los animales. Las imágenes abrazando a crías de foca en Canadá dieron la vuelta al mundo y ayudaron a cambiar leyes. Desde entonces, esa fue su gran causa… aunque no la única razón por la que siguió apareciendo en los medios.
En su madurez, la actriz apoyó públicamente a Marine Le Pen, acumuló condenas por incitación al odio y dejó declaraciones muy críticas con movimientos como el Me Too. También se negó a vacunarse durante la pandemia y nunca suavizó su discurso, algo que terminó ensombreciendo parte de su legado artístico.
Icono de moda, inspiración intelectual —Simone de Beauvoir le dedicó un ensayo— y referente cultural eterno, Bardot fue siempre fiel a sí misma, para bien y para mal. Como dijo una de sus biógrafas, “Bardot siempre ha sido y será una niña”. Libre, impulsiva y absolutamente imposible de ignorar.
Redacción (Agencias).




